16.5.12

15M, la izquierda y aquellos maravillosos años

Casi todas las teorías de la conspiración sobre el 15M me las leí en el primer mes del movimiento, hace un año. Lo cierto es que estoy de acuerdo en un tema con todas ellas: el 15M se ha cargado a la izquierda de toda la vida, a la radical y a la reformista, esa que precisamente llevaba "toda la vida" a años luz de la gente. Y me parece bien.

De repente, así, de un día para otro, esa gente ha salido a la calle y se ha hecho cargo de gestionar la política y su vida sin pedirles permiso. Eso me parece estupendo, es realmente revolucionario. La gente ha salido con otro "programa" centrado en la denuncia de la banca, las lacras del neoliberalismo, la farsa de la democracia, el tema de la vivienda, de la sanidad, de la educación, de la autogestión, del apoyo mutuo, de la revolución!!

 La "izquierda" no sabía siquiera que existieran cientos de miles de personas que pensaran por si mismas, que "de facto" fueran anticapitalistas por su praxis más que por su discurso formal ..... y alucinó, o mejor dicho, en las semanas posteriores al 15M entró en estado de shock. 

Y ante la falta de explicaciones (que hubieran dado fe de su propio fracaso histórico) buscó en el cubo de la basura donde encontró un par de curriculums sospechosos y los aireó como si fueran la prueba incuestionable de que el 15M era un montaje con mando a distancia (algo muy propio de ministros del interior y también del stalinismo). Yo no me esperaba otra cosa de cierta gente y de ciertos grupos, la verdad sea dicha.

Recuerdo la primera Asamblea de Arganzuela y a los cansinos de La Traba de Legazpi sin poder disimular su desconfianza ante la reunión espontánea de más de 1800 personas en el parque. Y no me olvidaré nunca de todas las burradas que se publicaron en La Haine y en Kaos en la Red sobre el 15M como experimento "del poder". O a un nota de un "Ateneo Republicano" deseando abiertamente el fracaso del movimiento. O a un tal Marat, que desde su blog llegó a convocar una concentración CONTRA el 15M, un domingo, en Tirso de Molina...

Hace un año todas estas corrientes de "izquierda radical" (entre las que habría que incluir al antifascismo tribuurbanista, a las diferentes corrientes rojas y demás grupúsculos de la galaxia marxista-leninista y del frente de liberación de judea) estaban en pleno proceso de descomposición. A pesar de ello, desvinculados de la realidad, muy lejos de la gente, se sentían cómodos en su micromundo de micromanifestaciones, microcharlas, microfiestas, microwebs, microcolectivos y microimpacto en la sociedad. Llegó el 15M y como un hurcán ventiló el aire enrarecido y el tabernáculo en el que se había convertido el "anticapitalismo" madrileño.

Hoy veo en las Asambleas y en las Comisiones del 15M decenas, por no decir cientos de "cuadros" (por utilizar la vieja jerga) , gente preparadísima, inteligente hasta decir basta, valiente, que en un año ha enriquecido su experiencia y conocimiento político sobre la realidad de tal forma que un viejo militante de la "izquierda dura" no habría sido capaz de conseguir a lo largo de una década. 

Porque esa era precisamente una de las señas de identidad de nuestros viejos revolucionarios: su incapacidad para aprender, para ampliar y enriquecer su discurso y sobre todo su explicación acerca de lo que pasa a su alrededor, a dos palmos de su cara. 

Las cosas sólo sucedieron una sola vez en sus textos sagrados, nunca en el mundo real, demasiado complejo y escurridizo para su "ciencia política". Pegados como una mosca a un pegote de miel, llevaban años recitando los mismos salmos al tiempo que su mundo, el mundo, se derrumbaba delante de sus narices. Mientras una generación de decenas de miles de activistas se preparaba para tomar las calles, ellos vivían encerrados en sus locales y sus tabernas, convencidos, empeñados en que nada cambiase, en que todo siguiera siendo igual para que su mundo y su forma de vida se mantuviera intacta. Sin saberlo eran (y lo siguen siendo hoy) conservadores, y lo demostraron con su reacción de rechazo al cambio, al nuevo movimiento. Su apuesta fue aferrarse a lo ya conocido, a lo ya explorado sin arriesgar en la velocidad , la incertidumbre y la vorágine de lo que se ponía en marcha. Su estrategia fue el infundio, la intoxicación, la dudas, airear nombres. Y ahí los tenéis , a un año de la tormenta, fuera de la escena, desaparecidos, outside.

El 15M ha redefinido muchas cosas, la primera de todas el universo político de la vieja guardia. Le ha dado la vuelta como a un calcetín y ha enriquecido la okupación, el feminismo, ha colocado en el centro de la acción política a la desobediencia civil, la ha masificado, la ha dignificado ante millones de personas, ha acabado con la "contrainformación" y la ha sustituido por el enjambre comunicativo (esta vez en serio), ha roto la "clandestinitis" y la ha transformado en visibilidad , ha liquidado el tribuurbanismo y el gueto, ha llevado la rebeldía y la resistencia allí donde nadie había llegado aún. Y por encima de todo ha dado salida de forma racional y creativa a un montón de sentimientos de rechazo al mundo actual, si, al capitalismo, sin recurrir a palabros que matan las ideas y desmovilizan a las personas.

Había miles de personas "como nosotros" pero no las habían visto nunca, no sabían siquiera nada acerca de su existencia. Eso no estaba escrito en sus libros. El día que salieron de una vez todas juntas, a la calle, hace un año, nuestros viejos revolucionarios pensaron que aquello era un espejismo, un montaje, una alucinación; y como el Quijote, arremetieron contra ellas, lanza en ristre. Por suerte ya nada volverá a ser como antes. Ni nostr@s , ni ellos ni nadie.

Franz Biberkopff
Madrid 15 de mayo 2012
kaosenlared.net

11.5.12

15 M. Volvemos




  1. ¿Qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de paciencia y asco?
    ¿sólo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
    también les queda no decir amén
    ... no dejar que les maten el amor
    recuperar el habla y la utopía
    ser jóvenes sin prisa y con memoria
    situarse en una historia que es la suya
    no convertirse en viejos prematuros

    ¿qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de rutina y ruina?
    ¿cocaína? ¿cerveza? ¿barras bravas?
    les queda respirar
    abrir los ojos
    descubrir las raíces del horror
    inventar paz así sea a ponchazos
    entenderse con la naturaleza
    y con la lluvia y los relámpagos
    y con el sentimiento y con la muerte
    esa loca de atar y desatar

    ¿qué les queda por probar a los jóvenes
    en este mundo de consumo y humo?
    ¿vértigo? ¿asaltos? ¿discotecas?
    también les queda discutir con dios
    tanto si existe como si no existe
    tender manos que ayudan
    abrir puertas
    entre el corazón propio y el ajeno
    sobre todo les queda hacer futuro
    a pesar de los ruines de pasado
    y los sabios granujas del presente.

    Mario Benedetti

    *******





    El pasado 15 de octubre muchísimas personas salimos juntas a las calles en más de 1000 ciudades de 82 países. Tomamos las calles, nos organizamos, y comenzamos un camino hacia un cambio global.

    Han pasado más de 6 meses y seguimos alzando la voz para dejar claro a políticos y banqueros QUE NO NOS REPRESENTAN; somos personas que que estamos coordinadas, pensando juntas y exigiendo nuestras reivindicaciones para que el bienestar del 99% de la población sea tenido en cuenta.

    La legitimidad de nuestros gobernantes reside en que deben atender los intereses de la inmensa mayoría de la sociedad, y no el de unas pocas privilegiadas.

    Estamos en todos lados; estamos donde no nos esperan.

    Reclamaremos con total firmeza y de un modo no violento la justicia social, la distribución de la riqueza y una ética pública, mientras condenamos la pobreza, la desigualdad, la devastación medioambiental y la corrupción, como herramientas de sometimiento de los poderosos sobre las sociedades.

    No pararemos hasta conseguir nuestros objetivos, los del 99% de la población. Saldremos a la calle una y otra vez hasta que podamos decidir entre todas, el mundo en el que queremos vivir.

    ¡Queremos un cambio global!

    ¡Convirtamos las calles en el mayor altavoz del mundo el 12 de mayo!

    ¡Porque somos el 99%!

    ¡Porque no somos mercancía en manos de políticos y banqueros!

    ¡Tomemos las calles el 12 de mayo!

    mapa de movilizaciones

10.5.12

Austeridad o crecimiento


Austeridad o crecimiento, una alternativa que no resuelve los problemas de Europa
Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla

Las políticas de austeridad impuestas por los grandes poderes financieros por intermedio de los gobiernos de Francia y Alemania y del Banco Central Europeo son un fracaso sin paliativos: han llevado a casi toda Europa a otra recesión, han agravado el peso de la deuda, las asimetrías y el paro, están destruyendo la cohesión social de Europa y derechos sociales cuya conquista costó décadas de conflictos y luchas, destruyen miles de empresas, crean pobreza y exclusión, producen un alejamiento, quién sabe si definitivo, entre la población y las autoridades políticas, y están dando alas a la extrema derecha fascista y neonazi que los banqueros y grandes industriales siempre han azuzado en épocas de crisis.
No hay ninguna experiencia histórica ni evidencia empírica que permita afirmar que se puede salir de una crisis como la que estamos (de racionamiento financiero y falta de demanda efectiva) con menos gasto, de modo que insistir en reducirlo sin tomar al mismo tiempo medidas que garanticen de nuevo la financiación y que proporcionen ingresos adicionales a la población consumidora es una vía que solo lleva a la depresión y al desastre.
La ceguera ideológica de las autoridades políticas y de los economistas que marcan el camino les impide reconocer esta realidad. Y su sumisión a los poderes financieros (solo interesados ahora en aprovechar la crisis para acrecentar sus privilegios) les lleva a insistir en nuevos recortes, que solo sirven para que los bancos, especuladores y grandes empresas aumenten su beneficios y un poder ya omnímodo que está liquidando a las de por sí débiles democracias que se permite el capitalismo de nuestra época.
Los recortes en educación, investigación, innovación, en infraestructuras vitales y en prestaciones sociales solo van a traer años de atraso y una inestabilidad social de terribles precedentes en Europa.
Tan rotunda es la evidencia de todo ello, que desde hace semanas se empezaron a abrir grietas en los bloques políticos dominantes y a filtrarse la idea de que es imprescindible poner fin a esta barbaridad política y económica. La presión de movimientos sociales, de economistas críticos o incluso de las personalidades más sensatas del propio establishment ha contribuido decisivamente a ello y la victoria del socialista Hollande en las elecciones francesas posiblemente sea lo que definitivamente obligue a poner en cuestión las políticas de austeridad.
Pero la alternativa que se está difundiendo frente a ellas es insuficiente e inadecuada: la del crecimiento. Una estrategia que ya ha demostrado que puede ser muy perversa y poco útil si no se matiza claramente lo que implica y a dónde queremos que nos conduzca.
Frenar los recortes de gasto público y en general todas las políticas de austeridad que están impidiendo que se regenere el privado y se recobre el pulso económico es una precondición indispensable para que en Europa se vuelva a crear empleo y para garantizar estándares mínimos de bienestar y protección a toda la población. Pero se trata solo de una precondición para evitar el desastre. Para conseguir que no vuelva a producirse otra crisis mayor y con peores perturbaciones y daños que los que ahora estamos sufriendo hacen falta más cosas.
No basta con hacer que crezca el Producto Interior Bruto de cualquier forma ni con inyectar más dinero aún de cualquier modo.
Aunque la crisis se desencadenó en su superficie por la desregulación financiera y por las estafas continuadas que cientos de bancos llevaron a cabo con la anuencia de las autoridades, sus causas profundas (las que la hicieron sistémica) y las que volverán a provocarla de nuevo si no se resuelven, son otras: la gran desigualdad que deriva rentas sin cesar a la especulación financiera, la utilización intensiva y despilfarradora de recursos naturales y energía que rompe la armonía básica y los equilibrios imprescindibles entre la sociedad y la naturaleza, y una progresiva degeneración del trabajo que empobrece a la población y al tejido empresarial y que frena la innovación y el incremento de la productividad.
Sin afrontar todo eso, promover de nuevo el crecimiento del producto interior “a lo bruto”, a base de gasto público e inyectando recursos para la creación de más infraestructuras y para la provisión de más servicios públicos puede frenar la deriva a la depresión en la que nos encontramos, como ya ocurrió con los planes de estímulo, pero será sin duda ago insuficiente y que terminaría provocando problemas aún más graves que los que tenemos.
El crecimiento entendido como un objetivo en sí mismo, sin más matizaciones, medido a través de un indicador tan perverso como el PIB y sin tener en cuenta los costes sociales, ambientales y antropológicos que lleva asociados, favorece la acumulación y volverá a dar buenos beneficios a ciertas ramas del capital, además de generar algo más de empleo y bienestar. Pero, en esas condiciones, éstos últimos no serán los suficientes para alcanzar niveles mínimos de estabilidad y satisfacción social, como demuestra la experiencia vivida en los últimos treinta años, ni con ello se podrá evitar volver a las andadas más pronto que tarde.
Lo que Europa necesita no son planes de crecimiento del PIB sino una estrategia global para la igualdad, el bienestar y la responsabilidad ambiental basada en la promoción de nuevos tipos de actividad, de propiedad y de gestión empresarial, en la generalización del empleo decente, en el uso sostenible de las fuentes de energía y de los recursos naturales que modifique radicalmente el actual modelo de metabolismo socioeconómico, y en la promoción de una ciudadanía democrática, plural, protagónica y cosmopolita. Y también, valga la paradoja, basada en la austeridad pero en lo que ésta tiene de respeto al equilibrio natural y personal y al buen uso de los recursos, y de rechazo al despilfarro; pero no de renuncia a los derechos sociales y a la igualdad, como la entienden los neoliberales.
Y además de ello, son imprescindibles reformas políticas e institucionales que frenen el poder de los grandes grupos oligárquicos y que permitan que las autoridades representativas sean quienes de verdad adopten las decisiones en función de los mandatos de la mayoría social en un marco de una auténtica democracia. Sin crear un auténtico poder público en Europa, sin someter la actuación del Banco Central Europeo a las exigencia de los intereses sociales y sin acabar con su complicidad con los intereses bancarios privados, sin sanear el sistema financiero europeo declarando la financiación de la vida económica como un servicio de interés público esencial, nacionalizando los bancos que no se sometan a él y fomentando nuevos tipos de finanzas descentralizadas y de proximidad, sin disponer de un auténtica hacienda europea y sin replantear el diseño de la unión monetaria, por no mencionar sino las cuestiones más urgentes, Europa seguirá balanceándose irresponsablemente al borde del precipicio y las llamadas al crecimiento solo servirán, si se me permite la expresión, poco más que para marear a la perdiz y engañar otra vez a los pueblos.
La cuestión que hay que poner sobre la mesa en Europa no es si recortamos un poco menos los gastos e inyectamos algo más de recursos a las mismas actividades e infraestructuras de siempre (otra vez carreteras, viviendas, más trenes de alta velocidad… y siempre casi todo en masculino), sino si rompemos o no con el poder de las finanzas privadas y de las grandes corporaciones empresariales y oligárquicas que nos dominan y que son las que nos han llevado a la situación en la que estamos.

3.5.12

¿Es verdad que los inmigrantes copan los servicios sanitarios?


inmigrantes_salud_2

Un 27,9% de los españoles "cree que los imigrantes abusan de la atención sanitaria gratuita" y más de un 31% está "más bien de acuerdo" en que la población inmigrante causa una disminución en la calidad de la atención sanitaria, de acuerdo con el último estudio del CIS "Actitudes hacia la inmigración" (2008). Nada más lejos de la realidad.





Los inmigrantes van menos al médico y consumen menos fármacos que los españoles. Las cifras son claras: diversos informes avalan que visitan 6,4 veces al año su centro de salud de Atención Primaria frente a las 11,1 visitas de los españoles.





Además, los estudios reflejan que hacen uso de los servicios sociales en el inicio del proceso migratorio, como un primer trampolín a su adaptación a vivir en España.

"Van menos al médico"

Uno de los últimos estudios que se han conocido, elaborado por médicos de Atención Primaria (AP) de Zaragoza, desmiente la creencia de que la población inmigrante sobrecarga el sistema sanitario.

Los inmigrantes adultos van 4,2 veces al médico por las 6,7 de los españoles. En el caso de los niños, los inmigrantes acuden 5,5 veces frente a las 7,3 visitas de los niños autóctonos.

El estudio se realizó sobre las citas llevadas a cabo en 2007 en centros de salud de Zaragoza. Se analizaron más de 5 millones de visitas de una población de 473.523 (el 11,17% inmigrantes). El ponente del estudio, Luis Andrés Gimeno Feliu, explica a RTVE.es que entre las causas puede estar el mejor estado de salud de los inmigrantes, "probablemente son mucho más sanos", y un concepto de "estar enfermo" diferente.

A ello se le añade otros factores como "dificultades de acceso" por no conocer todos sus derechos o una situación laboral más precaria que impide que puedan dejar de ir a trabajar para ir al médico.
"Usan menos antidepresivos"

inmigrantes_salud_3Por lo que respecta a las recetas, el consumo farmacéutico es "significativamente superior" en la población autóctona que en la inmigrante, según el estudio de médicos de Atención Primaria de Zaragoza.

Los españoles gastan una media de 236 euros al año en medicinas frente a los 81 euros de los inmigrantes. En el caso de los niños el gasto es de 41 euros frente a 22. En general, tanto los adultos como los menores españoles consumen más psicofármacos que los inmigrantes.

El estudio recoge que "los varones autóctonos tienen un consumo de antidepresivos más de siete veces superior y de antipsicóticos más de ocho veces que los inmigrantes".

En este caso, las diferencias pueden deberse también a problemas de accesibilidad, pero también a su mayor salud, emigran los más sanos, y a su "menor medicalización" por motivos culturales.

En este sentido, señala Gimeno Feliu que los que menos acuden al médico y consumen fármacos son los asiáticos porque tienen su propia medicina natural.



"Emigran los que están más sanos"

La población inmigrante utiliza los servicios sanitarios con menor frecuencia que la autóctona. Es la principal conclusión que presentó la Fundación Ciencias de la Salud en un estudio que analizó cuatro encuestas de salud realizadas en la ciudad de Madrid (2005), Cataluña (2006), Comunidad Valenciana (2006) y Canarias (2005).

En total se realizaron más de 26.000 entrevistas a población adulta de 16 a 74 años de edad, excluyendo a las personas mayores de 74 años, porque por encima de esa edad el porcentaje de población inmigrante residente en España es muy pequeño.

El profesor Enrique Regidor, director de la investigación y profesor del Departamento de Medicina Preventiva de la Universidad Complutense, aseguró en la presentación del estudio que los resultados obtenidos "son extrapolables al resto de las autonomías".

No se detectaron muchas diferencias entre la población inmigrante y la española en el número de veces que acudían a la consulta del médico general o eran hospitalizados. Aunque ocurre lo contrario con el médico especialista y los servicios preventivos, ambas prestaciones son utilizadas con mucha menor frecuencia por la población inmigrantes que por la española.

A juicio del director de esta investigación, estos resultados podrían deberse a la existencia de diversas barreras de acceso a los servicios sanitarios como es el entramado administrativo o razones culturales, religiosas o lingüísticas.

Pero, también, apunta Regidor puede deberse al sesgo del inmigrante sano, ya que "los sujetos que emigran están más sanos que los que se quedan en sus lugares de origen".

El estudio señala que existen algunas excepciones al patrón general, como es la excesiva utilización de los servicios de urgencias por lo inmigrantes procedentes de América Central y del Sur. En algunos sitios como en la Comunidad Valenciana, la población procedente de países ricos utiliza más los servicios del dentista y otros especialistas privados.



"Los españoles padecen más trastornos crónicos"

La Revista Española de Salud Pública publicó la pasada primavera el estudio sobre "Inmigración y Salud: Necesidades y utilización de los servicios de Atención Primaria por parte de la población inmigrante en la región sanitaria de Girona".

La investigación, en este caso, se realizó mediante una encuesta a 645 usuarios sanitarios. Al preguntarles si habían visitado algún médico en el último mes, el 61,2% de los españoles dijeron que sí, frente al 50,1% de los inmigrantes.

Cuestionados sobre el consumo de fármacos en las últimas 48 horas, el 66,7% habían consumido medicamentos frente al 50% de los extranjeros.

En general, los españoles padecen además más trastornos crónicos (51,4% ante el 29,6%).

Según este estudio, son los "condicionantes sociodemográficos" y no únicamente el origen del paciente los que determinan las necesidades y utilización de los servicios sanitarios de la población.
"No es verdad que vivan de los servicios sociales"

El artículo de investigación "¿Última red o Trampolín?" de Moreno. G. y Aierdi, X., publicado en el Anuario de la Inmigración 2009, analiza diferentes aspectos del uso que hace este colectivo de los servicios sociales.

Los autores concluyen que los extranjeros sólo hacen uso de éstos en el inicio del proceso migratorio y disminuye su utilización según avanza su periodo de adaptación, es lo que denominan un "primer trampolín de inserción dentro de un proceso ascendente, no como una última red de protección".

Aunque subrayan que no existen muchos datos oficiales sobre el uso que hacen los inmigrantes de los servicios sociales, mencionan a nivel estatal que el 6,8% de los usuarios de servicios sociales eran personas extranjeras, cuando el peso de esta población en el año 2006-2007 era de un 8,8% del total de la población de los residentes en España, según datos del ministerio de Trabajo.

En base a un informe realizado por el Gobierno vasco sobre el impacto económico de la inmigración extracomunitaria (2008), afirman que el gasto realizado en sanidad por inmigrante es inferior a su peso, sobre todo por una distribución de la edad sensiblemente más joven que la autóctona.

Este estudio señala, además, que las personas mayores, que tradicionalmente usan más los recursos de la sanidad pública, apenas tienen un peso destacado en el colectivo de inmigrantes, ya que son muy pocos los inmigrantes que tienen más de 65 años.

Según el Observatorio Vasco de Inmigración prácticamente no existe población extranjera mayor de esa edad, ya que se concentran en tramo situados entre los 20 y los 45 años.

"Los inmigrantes desconocen los recursos del sistema"

El trabajo que aborda el "Acceso a los servicios sociales en la Comunidad de Madrid", Calatrava, A. y Marcu, S., 2006, subraya el carácter universal y gratuito de la sanidad pública, un derecho que se extiende a toda la población sea o no inmigrante, esté o no legal.

Entre sus conclusiones apuntan que existe una falta de cultura sanitaria de la población inmigrante que limita a este colectivo a la hora de acceder a los servicios sociales, ya que desconocen los recursos que el sistema sanitario pone a su alcance tanto en el plano asistencial, como de la medicina preventiva.


 
Escrito por SOV Almería   

17.4.12

Carta de un investigador al rey don Juan Carlos



Querido Juan Carlos,
Me llamo Alberto Sicilia, y soy investigador de física teórica en la Universidad Complutense de Madrid. Hasta el año pasado, enseñaba en la Universidad de Cambridge. Decidí regresar a España porque quería contribuir al avance científico de nuestro país.
A las pocas semanas de llegar, me llevé la primera alegría: Francisco Campsobtenía un doctorado cum laude apenas 6 meses después de dimitir como presidente de la Generalitat. Escribí dos cartas para felicitarle, pero no me respondió. Paco debe estar muy ocupado. Quizás le contrató Amancio Ortega para que diseñe la colección de trajes primavera-verano.
Abrí la segunda botella de champán al conocer los Presupuestos Generales recién presentados. La inversión en ciencia se recorta en 600 millones de euros. Imagínate que se nos ocurre apostar por la investigación y acabamos ganando un Nobel: quebraríamos el orden geopolítico mundial. Hasta ahora, los Nobel científicos son para británicos, alemanes, franceses o americanos. Nosotros nos llevamos los Tours, los Rolland Garros y las Champions League. Si empezásemos a ganar también en ciencia, ¿qué consuelo quedaría para David, Angela, Nicolas y Barack?
He sufrido la tercera y definitiva conmoción al saber de tu safari. Dicen los periódicos que costó 37.000 euros, dos años de mi salario. Los que nos dedicamos a la ciencia no lo hacemos por dinero. Al terminar nuestras tesis doctorales en física teórica, algunos compañeros se fueron trabajar para Goldman Sachs, JP Morgan o Google. Quienes continuamos investigando lo hicimos por pasión. La ciencia es una de las aventuras más hermosas en las que se ha embarcado la especie humana. Al regresar a España, entendí que atravesábamos una situación económica complicada. Por eso acepté trabajar con muchos menos recursos de los que ofrecía Cambridge y un sueldo inferior al que ganaba cuando era estudiante de primer año de doctorado en París.
Juancar, tengo que darte las gracias. Tu aventura en Botsuana me ha hecho comprender, definitivamente, cómo es el país al que regresé.
Regresé a un país donde el Jefe del Estado se va a cazar elefantes mientras cinco millones de personas no tienen empleo. Regresé a un país donde el Jefe del Estado se opera de prótesis de cadera en una clínica privada, mientras miles de compatriotas esperan meses para la misma intervención. Regresé a un país donde el Jefe del Estado se va de vacaciones en jet privado mientras se fulminan las ayudas a las personas dependientes.
Que yo me marche a otro lugar para seguir mis investigaciones no será una gran pérdida para España. No soy el Einstein de mi generación. Pero me desespera pensar en algunos físicos de mi edad que son ya referentes mundiales en las mejores universidades. Muchos de ellos soñaban con regresar un día a España. Teníamos la oportunidad de cambiar, al fin, la escuálida tradición científica de nuestro país. Nunca volverán.
Hemos convertido España en un gran coto de caza. Pero aquí no se persiguen elefantes ni codornices, sino investigadores. Dentro de poco podremos solicitar subvenciones a WWF por ser especie en extinción.
Permíteme terminar con otra cuestión que me turba. En África hay cientos de jóvenes españoles trabajando como cooperantes en ONGs. Chicos y chicas que viven lejos de sus familias porque quieren aliviar el sufrimiento humano y construir un mundo más decente. Si tenías tantas ganas de viajar a África, ¿porqué no fuiste a abrazar a esos muchachos y a recordarles lo orgullosos que estamos de ellos?
Juancar, en tu último discurso de Navidad afirmaste que “todos, sobre todo las personas con responsabilidades públicas, tenemos el deber de observar un comportamiento adecuado, un comportamiento ejemplar”. Y digo yo, si unos meses después tenías planeado ir a cazar elefantes, ¿por qué no te callas?
Dr. Alberto Sicilia

#principiamarsupia.wordpress.com 

13.4.12

MANIFIESTO POR LA DEFENSA SOCIAL


www.falange-autentica.org


Campaña de Resistencia

La sociedad está siendo atacada

La sociedad española está siendo víctima del ataque de los poderes económicos. Organismos nacionales e internacionales y grandes empresas, tanto nacionales como extranjeras, acosan al pueblo español intentando reducir sus niveles de bienestar. Pretenden destruir un patrimonio social que abarcaba hasta ahora –aún con sus grandes deficiencias- al conjunto de la sociedad y que proporcionaba a la mayor parte de los españoles los servicios y medios fundamentales para llevar una vida digna: sanidad, educación, pensiones, vivienda, etc.


Ya está bien

No podemos seguir contemplando impasibles como la única solución para la crisis son los recortes de prestaciones sociales y la reducción del gasto público. Es preferible mantener ayudas para que los particulares no pierdan su capacidad de consumir, que permitir que la sociedad se empobrezca hasta que no exista actividad económica alguna.

No podemos consentir que se consideren gastos, partidas que en realidad son inversiones sociales. Es preferible asumir un mayor déficit que estrangular las economías familiares y de la pequeña empresa sin las que no hay solución a la crisis.

No podemos dejar de recordar que existen partidas presupuestarias que se deben recortar o suprimir: subvenciones millonarias a Partidos Políticos, Sindicatos, Asociaciones Empresariales. Es preferible dejar que los partidos políticos se autofinancien a tener que recortar horas de enseñanza a nuestros hijos.

No podemos olvidar que el estado de las autonomías es responsable de gran parte del déficit por haber sobredimensionado la administración y que además es un permanente generador de gastos inútiles y de groseros casos de corrupción. Es preferible eliminar embajadas autonómicas en el extranjero que recortar la sanidad.

No podemos permitir que la sociedad mire hacia otro lado mientras la crisis financiera sigue beneficiando a los bancos que son los primeros responsables de su llegada. Es preferible someter a los bancos al control estatal que seguir dándoles fondos y más fondos que terminan utilizando para seguir especulando.

No podemos depender de los dictados de las agencias de calificación, exclusivamente interesadas más en optimizar los beneficios de sus patrocinadores y ajenas al reto de hacer viable un mundo donde las personas puedan ganarse la vida con justicia y dignidad. Es preferible dejar de prestar oídos a las agencias de rating, que permitir que las opiniones de cuatro especuladores puedan afectar a economías nacionales y de empresas hasta llevarles a la misma quiebra.

Un ataque antidemocrático

Nadie ha elegido a las entidades financieras, empresas y organismos que nos imponen recortes y dilapidan el patrimonio social de todos los españoles. Ningún español ha sido consultado sobre la conveniencia o no de modificar la Constitución para satisfacer a los mercados. Sin embargo, estos poderes tienen capacidad para modificar la legislación, imponer sacrificios y modular la acción del Gobierno a su antojo.

España no es hoy un país verdaderamente democrático. Nuestra Nación no disfruta de soberanía económica, los ciudadanos son rehenes en manos de las entidades financieras y la gestión de las empresas en las que desarrollan su trabajo les está vetada. Los falangistas defendemos inequívocamente la democracia, tanto política como económica y creemos que cuando tanto se reprime nuestra capacidad de tomar decisiones debemos poner en práctica el recurso legal a la DEFENSA SOCIAL.


Tenemos derecho a defendernos

La sociedad tiene derecho a defenderse. No nos resignamos a perder nuestros derechos. No vamos a asistir impasibles al desmantelamiento del Estado del bienestar. Nos negamos a ser meros espectadores en la demolición de los servicios públicos. Queremos participar en la toma de las decisiones que tanto nos afectan.

Los beneficiarios de este proceso pretenden anestesiarnos para que aceptemos sin protesta. Nosotros preferimos alzar la voz, organizar la defensa social, identificar a los responsables últimos del ataque y ofrecer soluciones audaces, imaginativas y justas.


 NO QUEREMOS OLVIDAR
Que hay responsables de la crisis. Que los hay por acción y por omisión. Nos proponemos identificarlos. Es necesario que el pueblo conozca a quienes representan para él una amenaza. Que seamos capaces de poner nombre y apellidos a quienes se esconden tras siglas y nombres comerciales. Es hora de exigirles responsabilidades. Que den la cara.

Recordemos siempre que los culpables, entidades financieras, grandes corporaciones lobbies políticos, dirigentes globales y políticos locales, siguen manteniendo estándares de vida altísimos, mientras las víctimas de sus acciones avariciosas y de su especulación, se desangran y todavía se ven obligados a pagar los platos rotos de la crisis.

No debemos dejar de señalar con el dedo a los culpables, buscarlos donde estén y decirles a la cara que sabemos que son ellos los que han decidido:

* Que el mundo entero y la vida de sus habitantes dependa de los mercados
* Que los objetivos económicos se hayan convertido en algo abstracto sin tener en cuenta las necesidades de las personas.
* Que se valoren más las apreciaciones de los analistas bursátiles que las necesidades expresadas, a veces a gritos desesperados, por las personas afectadas por esta crisis
* Que las personas sean solo datos estadísticos aparentemente carentes de necesidades y anhelos

Y son ellos los responsables:

*Del despilfarro publico dedicado al propio enriquecimiento
* Del desvío de fondos públicos a finalidades sectarias en partidos políticos sindicatos y demás entidades subvencionadas por el Estado
* De la suspensión del necesario crédito para el mantenimiento de la actividad económica
* Del hundimiento de nuestra economía a nivel empresarial y familiar
* De permitir que el paro crezca hasta convertir nuestra sociedad en una gran residencia de jubilados forzosos, involuntarios expulsados de la vida útil y empujados a la desesperación, cuando no a la pobreza.

SOLUCIONES

También somos conscientes de que la rebelión y el señalar a los culpables no serán suficientes para superar este bache que cada día se está haciendo más profundo. Hemos de buscar soluciones. No podemos permitirnos el lujo de no pensar. No podemos dejar de buscar una salida y proponer acciones y soluciones que nos procuren un futuro mejor, más justo y más humano.

Somos falangistas, nuestra permanente aspiración a conseguir que la justicia social sea un bien universal, ha apuntado siempre hacia un modelo de economía sindicalista. Un nuevo marco de relaciones socioeconómicas que permita la autogestión de los trabajadores organizados en sindicatos. Que estos sindicatos, además de ser los auténticos poseedores de los medios de producción, se erijan en entidades directamente integradas en el Estado. Entidades desde las que se ejerza la democracia económica que nunca ha sido capaz de ofrecer el liberalismo. El liberalismo, como la ley de la selva, la ley del más fuerte, poco sabe de democracia.

Queremos que se reconozca el fracaso del capitalismo de cuya verdadera naturaleza estamos teniendo estos años una muestra clara. Solo este reconocimiento podrá situarnos en condiciones para encaminarnos hacia un futuro diferente y mejor. Un futuro de superación de las darwinianas leyes del mercado, que nos han sido impuestas como única brújula de nuestra existencia, por los que medran a su amparo.

Siempre hemos defendido que hay que buscar un sistema de crédito diferente del modelo de banca privada. Los bancos han de ser considerados un bien público y sus objetivos deben ser sociales y basados en las decisiones democráticas colectivas. Nuestra propuesta es la banca sindical. Un sistema que promueva la puesta a disposición de los recursos financieros para el cumplimiento de los fines económicos del pueblo, representado por los sindicatos. El control de crédito por los sindicatos, conformados democráticamente desde su base en las empresas colectivas, hasta su cúspide en el mismo poder legislativo de la nación, es nuestra solución para la crisis financiera. Una apuesta fuerte y sin duda atrevida. Necesaria.


Otra vez quien engañarnos

Buena parte de los recortes que estamos sufriendo nos los presentan como inevitables. “No hay más remedio, es lo que toca”. Como si de un fenómeno atmosférico se tratase y no de decisiones susceptibles de ser criticadas.

Claro que son necesarios los recortes. Ya lo hemos dicho. Recortes en los privilegios de los partidos políticos. Recortes en los despilfarros de la administración. Pero hace falta más y ahora es el momento de reclamarlo

LO QUE TU NECESITAS, LO QUE NECESITA ESPAÑA
DEFENSA SOCIAL
A LA QUE TENEMOS DERECHO

SEÑALAR A LOS CULPABLES
PARA QUE NO SE SE VAYAN IMPUNES

PROPONER SOLUCIONES
PARA QUE TRIUNFE LA JUSTICIA SOCIAL Y LA DEMOCRACIA ECONOMICA, SOBRE EL CAPITAL Y LA ESPECULACIÓN


10.4.12

Manuel Cepeda ¡Presente!


Jefe de la historica y politizada Centuria XVI de Montañeros de la Guardia de Franco, encargada de rendir honores a Franco a la salida del funeral por José Antonio aquel 20 de noviembre de 1957 “Estaba formada frente al Batallón del Ministerio del Ejército en la Lonja del Monasterio. Cuando Franco descendió la escalinata del Patio de los Reyes y salió por el portalón del Monasterio, se interpretó el himno nacional. El General pasó revista al Batallón del Ministerio del Ejército y comenzó a hacerlo a la Centuria XVI de Montañeros. En el momento de ir a pasar revista a los azules Cepeda ordena al abanderado dar media vuelta, la Centuria giró con su banderín dando la espalda al Generalísimo y saludando brazo en alto. Esa misma tarde tres policías visitaron al jefe de la centuria rebelde en ...su domicilio. La Centuria XVI de montañeros y esquiadores era una unidad politizada, con veteranos de la División Azul y la Guerra Civil. Los desplantes a Franco en los actos conmemorativos joseantonianos del régimen eran la punta del iceberg. También los escritores y pensadores falangistas contemplaban con disgusto el giro en la política económica que realiza Madrid de forma paralela a la nueva alianza exterior con Washington e interior con los tecnócratas, en su mayor parte del Opus Dei.” «El malestar falangista se ponía de manifiesto en la revista SP donde atacaban el inicio del Plan de Estabilización, conforme a modelos ortodoxos de economía capitalista».